Desde que son pequeños los niños empiezan a normalizar la explotación animal e incluso a encontrarla divertida. Esto se debe a la observación y a la realización de actividades como colorear dibujos donde los animales explotados aparecen felices.
Aquí tenemos varios ejemplos, todos ellos de Educima:







Alucino por el nivel de realismo en esto. Ya no hace falta presentar la vaca pastando y sonriendo con el granjero estilo «buen abuelo» sacando la leche a mano. Ya se puede demostrar el horror bastante cerca a la realidad. Esto casi es peor que la mentira de antes.
Espantoso