Javier Moreno is the founder and media manager of the animal rights association Igualdad Animal (Animal Equality). In addition to many other forms of activism, Javier has participated in talks at schools and institutes to promote respect for animals.
ANIMAL CLASS: ¿Puede decirse que Igualdad Animal es un proyecto educativo? ¿Qué tipo de actividades lleváis a cabo con este objetivo?
JAVIER MORENO: En esencia sí puede decirse que Igualdad Animal es un proyecto educativo, ya que tratamos de educar a la sociedad en el respeto a los animales. Vivimos en una sociedad donde la educación y el contexto en el que crecemos nos hace poco a poco interiorizar y aceptar la explotación de los animales.
While it's true that certain practices like bullfighting, folk festivals, the use of fur, and the use of animals in circuses are increasingly met with rejection, there remains a global acceptance of the use and killing of animals for our benefit. We continue to believe that human beings are superior to the other animals with whom we share this planet. In fact, we deny our "animality," creating a fictitious distinction between "people" and "animals," something that facilitates the relationship of domination we establish over them.
Tenemos un área de educación gestionada por educadoras infantiles que está trabajando para sacar adelante proyectos en este ámbito, como la creación de una página web dedicada a profesores y profesoras donde puedan tener recursos para hacer actividades que fomenten el respeto a los animales en clase, o una página web dedicada a los niños y niñas, donde puedan a través de cuentos y juegos conocer el mundo emocional de los animales y fomentar la empatía con ellos.
AA: Habéis ido a colegios e institutos a dar charlas sobre derechos animales. ¿Cómo habéis enfocado el tema? ¿Qué respuesta habéis encontrado por parte del centro y los alumnos?
JM: Esto, como comentaba Óscar Horta en una entrevista que le realizabais recientemente, depende de la edad de los alumnos. Con niños más pequeños es interesante fomentar la empatía que suelen tener con los animales, a través de juegos y unidades didácticas experienciales que les hagan ponerse en su lugar. Aunque como indica Óscar, es muy probable que todo este trabajo no sea tan fructífero por la gran influencia del entorno. A pesar de ello, sería interesante fomentarlo.
So far, our experience has mainly been in talks at secondary schools, where the issue of animal rights can be addressed in more depth, and the response we generally receive is positive. We find that there is usually a lot of curiosity about the topic, and the anthropocentric worldview is not yet so deeply ingrained, which allows us to create debate and question that perspective.
Something fundamental, and one that sometimes seems to be lacking in schools, is fostering critical thinking in students. This involves questioning the world around us, the "reality" we perceive, and how we are connected to it. It's true that despite the positive reception we receive from young people, it's curious that teachers themselves are sometimes reluctant to engage in these activities. I'll never forget a talk at a high school in Zaragoza where the Philosophy teacher literally came to disrupt the lecture he was giving to the students. It's also worth noting how the University of Salamanca, after agreeing with us to a conference on animal experimentation in which we invited teachers to participate in a round table discussion, censored the event, claiming something along the lines of our civil disobedience activism being inappropriate. Ironically, an institution that prides itself on promoting critical thinking censored it. A clear example of the fear that exists, especially in universities, regarding the issue of animal experimentation, is that student opposition to these practices will increase.
AA:¿Qué mensaje creéis que debe transmitir un profesor o maestro para fomentar el respeto a los animales?
JM: Para empezar, sería interesante empezar a dejar de dar información falsa. Es decir, que algo positivo que se podría empezar a hacer es dejar de reproducir falacias existentes en toda la bibliografía que acompañan la enseñanza. Los libros de texto, cuentos infantiles,ejercicios que realizan los niños en clase, están llenos de mentiras.
Textbooks and children's stories are riddled with sexist and classist prejudices. A critical reading of this material can help us understand the extent to which it can influence and even reinforce these prejudices. I won't elaborate too much on this point, but behind seemingly innocent tales like Snow White or Sleeping Beauty, we can find clear sexist and other kinds of biases. It's no coincidence that there are anti-discrimination initiatives that advocate replacing these stories with others adapted to our times, stories that promote different values.
In the case of speciesism, these examples are crystal clear. Watching "Teo at the Circus" or "Teo on the Farm" shows us animals happy to be exploited, instilling in children the view of animals as objects for our benefit, showing them a false reality that is far removed from what actually happens in those places.
Having children do exercises where they have to separate "person" from "animal" is something teachers should avoid, as it's completely fallacious. Humans are animals, and by promoting this seemingly innocent division, we are laying the foundation for our anthropocentric worldview, creating a fictitious place where we consider ourselves masters and owners of other animals. It would also be beneficial if teachers, supported by parents, began to pressure schools to change certain extracurricular activities. A good starting point would be to stop taking children to zoos or circuses and replace these activities with walks in the countryside where values of respect and empathy for animals could be instilled, or with screenings of documentaries that reveal the wonderful emotional world of animals.
In general, anything that aims to break the view of human beings as superior/dominating beings and replace it with a view of human beings and the rest of the animals as "fellow planet inhabitants".
AA: En este sentido, ¿qué te parecen las visitas a granjas-escuela?
JM: Este punto me parece muy importante y que muestra claramente cómo mentimos y distorsionamos la realidad sobre la explotación de los animales. En estas visitas se lleva a los niños a que conozcan a los animales que “nos dan los productos”. Los niños y niñas normalmente establecen una conexión de empatía y respeto con estos animales, juegan con ellos, los acarician, desconocedores de que en el comedor de la escuela o en su casa, les están sirviendo sus cuerpos troceados. No les llevamos a los mataderos donde puedan ver y escuchar a los animales gritando y siendo masacrados, ya que esto sería muy impactante, pero no les contamos la realidad sobre lo que sucede con estos animales.
Hay muchas historias traumáticas de niños que hacen esta conexión y se niegan a comerse a su “amigo”, algo que ya se encarga la familia y el entorno de hacerle asimilar, con más mentiras, diciendo que no sufren o que es necesario comer animales. Conozco algún caso de familias que han respetado este sentimiento, pero lo habitual es que se trate al niño como “inmaduro” y se le acabe convenciendo de que los animales “están para eso”. Parafraseando a Joan Dunayer, al igual que el racismo o el sexismo, el especismo no puede sobrevivir sin mentiras.
AA: En el tema de la alimentación, llama mucho la atención que tanto en las escuelas como en las universidades se siga asumiendo que necesitamos productos animales para tener una alimentación sana. ¿Ves importante que se trabaje para romper estos mitos?
JM: Por supuesto, llama la atención que a pesar de que referentes mundiales en la cuestión, como la Asociación Americana de Dietética, compuesta por más de 67.000 expertos, indique que las dietas vegetarianas, incluyendo las veganas, bien planificadas, son apropiadas para todas las etapas del ciclo vital, incluyendo el embarazo, la lactancia, la infancia, la niñez y la adolescencia, así como para deportistas, se siga transmitiendo información falsa sobre esta cuestión. En otros países no es tan común, ya que la mayor parte de bibliografía sobre nutrición vegana es anglosajona. Aquí todavía queda mucho trabajo por hacer para ir derribando estos mitos.
AA:¿Crees que se debe enfocar más el trabajo para concienciar sobre los derechos animales en escuelas y universidades?
JM: Por supuesto. A medida que vamos creciendo, el especismo se interioriza y arraiga más en cada uno de nosotros. Con el paso del tiempo, vamos perdiendo la capacidad crítica y nuestras creencias y valores se van haciendo cada vez más difíciles de cuestionar. Es necesario invertir más recursos de activismo en estos campos, con campañas enfocadas a estos ámbitos. Las posibilidades son prácticamente ilimitadas y el resultado puede ser muy positivo.
AA:¿Qué iniciativas piensas interesantes para fomentar el respeto a los animales en las escuelas?
JM: Dependiendo de la edad, se pueden realizar multitud de iniciativas. Por ejemplo, en edades más tempranas se puede focalizar mucho en la empatía, con juegos y unidades didácticas experienciales que ayuden a los niños a ponerse en lugar de los animales explotados. Recuerdo que en algún colegio, un educador, para que los niños y niñas pudieran entender lo que viven los animales en los zoos, se ponían debajo de la silla, sin moverse durante un rato, y luego tenían que explicar cómo se habían sentido. Como decía anteriormente, también la sustitución de las salidas a los zoos o circos por otras actividades. Sería interesante también que los niños puedan visitar santuarios de animales, que a diferencia de las granjas escuela transmiten una visión respetuosa de los animales. En Madrid ahora existen dos santuarios, Wings of Heart y El Hogar de Luci. La labor educativa de estos lugares es fundamental y tienen mucho potencial sobre todo en el ámbito de las escuelas.
At older ages, activities can range from talks and conferences to debates where students take sides, defending and arguing opposing viewpoints. Initiatives to include vegan menus in universities, and the distribution of documentaries and screenings are also possible.
AA:Al finalizar el 2011 realizasteis una en la que los niños podían pedir deseos para los animales. ¿En qué consistió? ¿Cuál era el objetivo?
JM: Esta actividad la realizamos porque queríamos fomentar precisamente esa empatía en los niños, en varias ciudades teníamos fotografías de animales en la que las niñas y niños escribían su deseo para los animales. El resultado fue muy positivo, y nos encantó ver deseos maravillosos que reflejan que esa existe y que hay que fomentarla. En este enlace se puede ver un vídeo muy emotivo y esperanzador sobre la actividad que realizamos en Madrid: http://vimeo.com/34533726
AA:Si algún profesor quiere que vayáis a su instituto a dar una charla sobre derechos animales, ¿cómo puede contactar?
JM: Como decía, estamos trabajando para realizar distintas campañas en los institutos, y estaremos encantados de que nos ofrezcan la posibilidad de dar charlas. Pueden escribirnos a info@igualdadanimal.org para organizar la actividad.
AA:¿ Querrías añadir algo más?
JM: Sí, daros las gracias y felicitaros por esta iniciativa. Es muy necesario que el debate sobre los derechos animales se lleve a las aulas. Y por último, me gustaría acabar con una frase de Gary Yourofsky, activista que precisamente se dedica a ir recorriendo los institutos y universidades de Estados Unidos dando charlas sobre derechos animales “Cuando éramos niños los animales eran nuestros amigos, nos horrorizaba ver que alguien hiciera daño a un animal.. pero ¿qué es lo que ha pasado por el camino? ¿cómo hemos podido convertirnos en estos monstruos indiferentes?”.
